martes, 17 de diciembre de 2013

Cuento de Navidad ( Charles Dickens - 1843- 1870 )





Se cumplen hoy el 170 años de la publicación de una obra imprescindible dentro de la literatura mundial, "A christmas Carol", o "Cuento de Navidad" como se conoce en Español, obra del autor inglés Charles Dickens ( 1812 - 1870 ).


El protagonista, Ebenezer Scrooge, es un viejo avaro que solo piensa en el trabajo, persona amargada y sin amistades, limita su vida al mundo laboral y hace insufrible la vida de los que le rodean.


Una noche de Navidad Scrooge recibe la visita del espectro de su antiguo socio, Jacob Marley, que le informa de que el total de sus maldades en vida ha sido superior a lo permitido y que deberá, una vez muerto, llevar y arrastrar una larga y pesada cadena de hierro, al igual que lo hace el espectro; A pesar de todo también le avisa que en breve recibirá la visita de tres fantasmas que le darán la última ocasión para redimirse. Asustado Scrooge se duerme.


En esa noche el avaro Ebenezer recibe las visitas anunciadas. En primer lugar aparece el fantasma de las navidades pasadas que lo traslada a los años de su infancia, le muestra imágenes de cuando era niño, solo en la escuela, de su hermana pequeña, imágenes de amigos antiguos..

El siguiente en aparecer es el fantasma de las navidades presentes, este le muestra como celebra la Navidad su empleado Bob Cratchit, feliz junto a su familia, a pesar de que su hijo Tim está gravemente enfermo; en este punto Ebenezer pregunta al fantasma si el niño sobrevivirá y la respuesta es "no importa, así de detendrá la sobrepoblación", frase que el mismo usa a menudo para quejarse de la cantidad de niños que le molestan. Mas adelante le enseña como celebran la navidad otras personas. También le muestra a dos niños, la miseria y la ignorancia y al interesarse Scrooge si no hay nadie que los cuide los niños repiten nuevamente dos frases habituales del avaro, lo que le averguenza ¿no hay prisiones? ¿no hay asilos?.

Por último aparece el fantasma de las navidades futuras, que le muestra su destino, su casa asaltada, la muerte de su sucio, su propia tumba sola y abandonada de todos. Scrooge se horroriza y hace propósito de enmienda, quiere cambiar su vida después de ver cual será su final.

Al despertarse cambia su actitud, sale a la calle saludando a todos, envía un pavo a casa de su empleado para que celebren las fiestas, acude a casa de su sobrino, paga los gastos médicos de la enfermedad de Tim, da un aumento de sueldo a su empleado..

Hay que situar la obra en plena industrialización, las condiciones de la juventud y de los obreros eran pésimas, mendicidad, prostitución, falta de escuelas, semi esclavitud en los empleos, inicio de superpoblación, ya tratada por los economistas del momento.. con esta obra Dickens da un repaso a una sociedad que comienza a parecer los problemas de un cambio de ciclo y pone el dedo en los problemas que la usura y la avaricia de algunos causan en la sociedad.

Sin duda una obra de imprescindible lectura en estas fechas, una fábula moral acerca de la navidad y del estilo de vida que muchas veces mantenemos, mirándo solo hacía adentro y sin percatarnos de que compartiendo y dando a los demás podemos ser más felices y elevar nuestro nivel de vida.


domingo, 1 de diciembre de 2013

Canal 9 ¿punto y seguido? ¿punto y aparte?



Esta semana hemos asistido con, cuando menos estupor, a cierre de los emisiones de Canal 9 en la Comunidad Valenciana; con estupor porque siendo una noticia que ya se conocía hace semanas, resulta curioso ver como los profesionales del medio se muestran sorprendidos, parece que no hubiesen creído en principio la realidad el cierre.

Es penoso ver como centenares de personas van a englosar las listas del desempleo, no cabe duda, no creo que nadie en su sano juicio pueda estar alegre por ello o puede mostrarse satisfecho, pero también es verdad que no es la primera ni única empresa que cierra en este país.

Lo que a mi me sorprende del caso es ver como esos trabajadores hoy protestan contra un cierre que si no era "la crónica de una muerte anunciada" si debería empezar a serlo ya en múltiples empresas, fundaciones, mancomunidades y demás chiringuitos de los que nuestra "excelsa" clase política nos ha dotado.

Tengo clarísimo, es un argumento muy particular, no lo niego, que el gran problema de España no es la corrupción, es el despilfarro, es el tirar con pólvora ajena sin ningún tipo de control, es la falta de organismos con autoridad que controlen, supervisen y, en última instancia, autoricen o no determinados gastos.

Hacer un aeropuerto, un estadio olímpico, unas setas o reformar la sede de la C.A. de Madrid o Andalucía en tiempos de bonanza es algo que hoy estamos pagando, el sin control del gasto de fondos públicos en empresas paralelas a la Administración, la proliferación de cargos superpuestos o asesores con emolumentos altamente vergonzosos es el cancer que hoy parecemos.

Si pudiésemos volver atrás y se hubiese puesto freno a este "todo vale" del gasto público, si se recuperasen todos esos millones malgastados ( hay pueblos con dos polideportivos y uno cerrado por falta de dotación para sustenerlo ) estoy seguro que podríamos salir 5 o 6 veces de la crisis, nos reiríamos de la troika y de los peces de colores, pero no puede ser.

En algún momento hay que poner freno a este caballo desbocado que es el gasto público ( ojo, coincido con el gobierno en la necesidad de reducir déficit y recortar gastos, el problema es que es difícil apoyarlos cuando en vez de en asesores o coches oficiales, estamos reduciendo en educación, sanidad... hay prioridades, y estas parece no ser coincidentes entre los gobernantes y los ciudadanos, en este caso me alío con la ciudadanía ) en algún momento alguien debía decir que !! YA !!, que no podemos seguir así, que hay que reorganizar el Estado, la Autonomías, la Diputaciones y los Ayuntamientos, y en algún momento alguien tenía que empezar a racionalizar.



El caso de Canal 9 no es único ( vaya por aquí ni extrañeza en que un ente como este puede acumular deudas multimillonarias, los responsables de ello debería pasar por un juzgado, y justificar muchas cosas ), no es único porque todas las televisiones autonómicas están en igual situación. Gastamos miles de millones al año en sostener unas estructuras serviles con el poder, focos de adoctrinamiento sutil, y de dudosa utilidad, muy dudosa.

A mi lo que me altera es la hipocresía de medios, trabajadores y oposición.

Veamos, la oposición pedía hace un año el cierre de Canal 9 por dar cobertura mediatica privilegiada a Gobierno Valenciano, pues ya está, ya la han cerrado; ahora encabezan las protestas contra el cierre, cuando menos son... 

Los trabajadores por otro lado, profesionales que en todos estos años han callado, asumido doctrinas, tolerado instrucciones y que, además, ¿nunca se preguntaron porqué ellos tenían más empleados que las cadenas generalistas? ¿nunca pusieron el grito en el cielo al ver como aumentaba la deuda del ente ? ¿donde estaban los sindicatos para frenar esto, para evitar aumentos de salarios y poner las cuentas en un juzgado ?

Hoy se lamentan, pero durante años todos han callado, y más aún, los sindicatos despreciaron un posible acuerdo, un ERE parcial a cambio de mantener la emisión, pero no, era mejor decir no y apostar a que no habría narices de cerrar la cadena.

El resto de los medios, no todos, pero alguno, sabiendo estos datos datos, sabiendo que la proporción de empleados y cobertura no se correspondía con la realidad, sabiendo que la nefasta gestión política avocaba a la cadena a su cierre, no hablaron, no protestaron, como hoy no protestan de la enorme deuda de Canal Sur, de TV3.... !!bah!! eso no va conmigo y tampoco voy a enemistarme con el poder.

Por todo ello soy de los ilusos que piensan que este no será el primer canal cerrado, es más, me alegraría que no fuese el único, canales inservibles, nidos de enchufismo al servicio espúreo del poder, pozo sin fondo del despilfarro sin control; con la dotación anual de los canales autonómicos se pueden hacer mil cosas, el problema es que no todos tienen agallas de cerrarlos y perder un altavoz propagandístico.

Respecto a los gestores, los de Canal 9 y resto de canales, solo demuestran ineptitud, inoperancia, estar vendidos al Gobierno de turno, y sería adecuado que fuesen juzgados por ello, por ser los que han conseguido despilfarrar durante todos estos años dinero suficiente para salir de la crisis varias veces.

Como sobreponerse a los golpes de la vida ( Patricia Ramírez - El pais 1-dic-2013)


Cada vez que en alguna presentación de equipos pongo el video de Rocky, cuando habla con su hijo y le dice durante el discurso: “Hay que soportar sin dejar de avanzar; si tú sabes lo que vales, ve y consigue lo que quieres. Pero tendrás que soportar los golpes de la vida”, me emociono.



Frente a los problemas, más o menos graves, parecidas circunstancias socioeconómicas, familiares y laborales, hay personas que se hunden y que contemplan la vida como un lugar en el que ya no hay capacidad de reacción, o personas que piensan que la vida vale la pena, que ahí fuera quedan oportunidades para todos, y que a mal tiempo, buena cara.
La resiliencia se define como la capacidad de soportar los golpes y los avatares de la vida y sobreponerse a las circunstancias. La persona resiliente sufre, siente y padece, pero no se recrea en estas emociones, no se recrea en el dolor. Sino que lo interpreta como parte del proceso, o del bache. El dolor y las circunstancias difíciles forman parte de la vida, son parte del juego..

¿Alguna vez se ha preguntado si tiene resiliencia? ¿Es capaz de olvidar el pasado, sobreponerse y mirar hacia delante?


Imagine la existencia como un juego; un juego en el que parte de las reglas las escribe usted, pero otra parte vienen determinadas. La definición que haga de cada piedra determina la forma como se enfrenta o huye de ella. Si vemos la vida como ese lugar en el que tiene que aprender a vencer obstáculos, luchar como un guerrero fuerte contra los dragones, un tablero con pruebas de lógica y estrategia en las que debe pensar para resolver las situaciones, seguro que será más atractivo que si define las piedras como mala suerte, desgracias, o como algo dado en lo que no puede intervenir. Esta visión le hace ser víctima y no protagonista.

La vida es un juego en el que tiene que ganar; entendido este concepto como la capacidad de ir solventando obstáculos, aprendiendo de los errores y de sus victorias, siendo feliz y disfrutando de los detalles. Y también significa no dejar que el pasado le condicione, de tal forma que siempre pueda estar en la casilla de salida. Siempre hay oportunidades, pero se deben tener los ojos bien abiertos para poder verlas. Su atención es como un faro que alumbra en la oscuridad. Deje de enfocar a lo que no funciona, esto no le va a ayudar a avanzar.

Stephen Crane: “El que puede cambiar sus pensamientos, puede cambiar su destino”
¿Por qué hay personas con resiliencia y otras no? ¿Podemos entrenarnos para convertirnos en alguien resiliente, o tiene que aceptar su victimismo y derrotismo como modo de vida? Es importante tener presente:

Aceptar la parte injusta de la vida. Todos vivimos alguna vez una situación que no nos merecemos. ¿Qué hacer? La decisión inteligente es centrar la atención en cómo puede actuar para sumar. Refunfuñar, quejarse sin sentido, dedicarse a hurgar en la herida no le devolverá la justicia. Abandone el victimismo, le hace débil y le deja fuera de juego.

Valorar sus recursos y capacidades. Se percibirá como alguien valioso si le da valor a lo que funciona, si en su memoria están más presentes los éxitos que los fracasos. Tener un autoconcepto positivo da confianza y autoestima. Es importante fomentar esto en los niños, para que sean adultos resilientes. Reconozca y potencie sus fortalezas.

Cómo observa su potencial. A pesar de que el juego de la vida le haya ganado una partida, quedan muchas por delante. Debe contemplarse como alguien con capacidad para volver a superarse. ¿Por qué? Porque tiene capacidad de aprendizaje. Los fracasos nos dicen cómo no hacer algo, pero no dicen que no sea capaz de volver a intentarlo. Analice el error para aprender de él. Y luego haga borrón y cuenta nueva. Es el momento de empezar otra vez.

Solución de problemas. Las personas resilientes ven los problemas como misterios a los que hay que dar salida. No son problemas que bloquean sus vidas. Son enigmas, juegos y pruebas. Imagine que es otra persona, con una manera distinta de observar el mundo… más positiva, más atrevida, más creativa. Intente buscar propuestas desde ese punto de vista.

Viktor Frankl: “El hombre que se levanta es aún más fuerte que el que no ha caído”

Diga adiós al victimismo. Las personas resilientes no se lamentan de su pasado, ni del que ellos provocaron, ni del que fueron víctimas. Su pasado les sirve para analizar y tomar decisiones, pero no para sufrir. Su atención está puesta en hoy, en qué puedo hacer ahora para ser más fuerte, más feliz y para alcanzar mi objetivo. Se trata de evitar que la vida decida por usted. Deje de mirar por el retrovisor.

Implicarse con responsabilidad. A principio de los años setenta, Kobasa y Maddi definieron la personalidad resistente. Y una de sus virtudes era la responsabilidad con lo que depende de uno mismo. Busque atribuir sus éxitos y sus fracasos a variables internas suyas. Así sabrá qué tiene que repetir la próxima vez que se enfrente a un reto y qué tiene que cambiar para mejorar ante futuros problemas.

Comprométase. El compromiso es una de las características de los resilientes. Depende de su escala de valores, del respeto que tenga a su palabra. Pero también está vinculado a su implicación, a cómo se involucra en sus obligaciones y en sus placeres. Tener compromiso significa decir que va a hacer algo y hacerlo; tener palabra con uno mismo y con los demás. Si tiene dudas de no ser capaz de llevar a cabo lo que está diciendo, es mejor pecar de prudente que de bocazas.

Ponga un ritmo diferente en su vida. Si se dedica a pasar por la vida a toda velocidad, no será consciente de qué le está pasando, de qué puede disfrutar ni de vivir en el presente. Querrá todo el rato buscar la felicidad en el futuro, llegar a ese lugar en el que cree que será feliz. Pero la felicidad está aquí, hoy, con usted y con todo su entorno. Tiene que aprender a relacionarse de forma diferente, de manera que le favorezca, que sea capaz de contemplar y degustar lo que ve, oye, siente, huele y toca. El presente es el lugar en el que tiene margen de maniobra, no lo desprecie ni lo ningunee.

Observe la vida de forma positiva. Confíe en que la vida le deparará momentos felices e involúcrese para conseguirlo. Puede dirigir su cerebro, su mente, sus pensamientos, y orientarlo como un radar para buscar los aspectos positivos. Su manera de pensar determina en gran parte cómo se siente y las cosas que hace.

Buscadores de tesoros. La vida es un continuo desafío, un lugar en el que aparecen oportunidades. Si se aferra a la idea de que hay un tren y que si no se sube al vagón preferente perderá la oportunidad, se está condicionando. La vida está llena de trenes, de todos los tipos y de todas las clases; si no pasa hoy, será mañana. En alguno tiene que subirse, pero no hay solo uno que si se le pasa, pierda la oportunidad. La vida ha dejado de tener ese carácter de “para toda la vida”. Ahora se acepta el cambio, tanto en la vida personal como en la profesional.

Enfrentarse en lugar de huir. Los resilientes postergan menos. ¿A qué le conduce postergar? A nada positivo. Solo a que retrase la obligación, se sienta mal consigo mismo y le aumente el nivel de pereza y ansiedad para resolver lo que tiene pendiente. Los obstáculos se analizan, se solucionan, se saltan, pero no se evitan. Evitar no es la solución, sino parte del problema y de su malestar. No tenga miedo, ni siquiera a pasarlo mal. ¿Realmente lo va a pasar tan mal “metiéndole mano al asunto”? Seguro que no, es más lo que cree que es que lo que realmente tiene frente a usted.

Recuerde: la vida no le deja en el camino si usted no se lo permite.


Enlace artículo: http://elpais.com/elpais/2013/11/29/eps/1385738410_809886.html